11/19/2006

NACIONALISMO

NACIONALISMO

El modelo de Estado y la cuestión autonómica son asuntos que acaparan la actualidad temática de la política nacional en los diversos medios de comunicación. Es lo cierto que los objetivos electorales magnifican los ecos reivindicativos de los megáfonos nacionalistas, pero es fácil intuir que ha llegado el momento de alejar definitivamente los fantasmas de nuestro inconcluso modelo de organización territorial, si no queremos vernos condenados a vivir para siempre con su inquietante presencia. Hace más de veinticinco años, los españoles supimos superar una delicada situación que amenazaba la buena salud de nuestra convivencia pacífica y acometimos el desarrollo de un proyecto de futuro como nación soberana en el contexto europeo y occidental. Por ello, no deberíamos albergar tantos temores y reticencias a la hora de abrir un debate amplio, profundo y sosegado que permita mejorar el actual modelo, sobre la base de la experiencia adquirida y la tradición que se ha ido consolidando; un debate en el que deben participar todos los representantes políticos, de ámbito nacional y autonómico, así como los distintos sectores económicos y sociales, analizando nuestros logros y las dificultades surgidas desde entonces, así como las nuevas necesidades y legítimas aspiraciones de los distintos pueblos de España, conciliando intereses y aunando esfuerzos y aportaciones. Resulta cuando menos chocante la “imagen-cliché” de un nacionalismo reivindicativo frente a un poder central impermeable al diálogo abierto y público, con el único argumento de que Constitución y Estatutos de autonomía son “intocables”, olvidando que la nación se constituyó libremente en 1978 como un estado democrático y social de derecho en virtud de pactos y transacciones, cuyo resultado ratificó con ilusión la inmensa mayoría de los españoles. Pongamos sobre la mesa las posibilidades reales de desarrollo del grado de autonomía, delimitemos con precisión el “minimum” necesario para que el Estado Federal que debe ser España funcione con eficacia, garantizando la libertad e igualdad en el ejercicio de los derechos y deberes de los ciudadanos, conjugando los distintos intereses territoriales con el interés nacional, corrigiendo desequilibrios, sumando generosamente las potencialidades que unos y otros materialicen en el ejercicio de sus respectivas competencias. Corresponde a los grandes partidos de ámbito nacional, precisamente por su capacidad para conformar de forma estructurada y coherente la voluntad de los ciudadanos de las diversas nacionalidades y regiones del Estado, liderar y encauzar esta iniciativa, anticipándose a los tiempos sin complejos, con mente abierta y juego limpio. El panorama actual recuerda las interminables pugnas por el poder entre señores territoriales y una realeza ora intransigente ora benévola (siempre en una posición incómoda), propias de épocas feudales. A todos nos concierne y todos debemos participar en la inagotable tarea de construir una nación fuerte, integrada por nacionalidades concebidas como realidades de población, territorio y organización, cuyos intereses y aspiraciones pueden satisfacerse con amplia autonomía y perfecta armonía. Para no estar siempre hablando de lo mismo. *(Artículo confeccionado 2003, plenamente vigente, por desgracia)

10/25/2006

¿URBANISMO O URBAN-ILMO.?

Comienzo a encontrar ya aburridos -por manidas, recalcitrantes y fariseicas- las barrumbadas de los políticos, recogidas en los diversos medios de comunicación, sobre corrupciones, corruptelas, trapicheos y latrocinios en general y de naturaleza urbanística en particular. Ahora bien, yo me pregunto y respondo a un tiempo: ¿quién elabora y aprueba las leyes? Los Parlamentos, el del Estado español y los autonómicos; ¿quién aprueba los Planes Generales de Ordenación Urbana? Los Gobiernos autonómicos; ¿quién elabora los planes generales? Los Ayuntamientos, asistidos por empresas especializadas, casi siempre seleccionadas mediante concurso por mesas de contratación en las que participan representantes municipales, representantes del gobierno autonómico y técnicos asesores designados por ellos. ¿Quién paga el alto precio de confección de la cartografía y redacción del Plan? El Ayuntamiento y en múltiples casos la Comunidad Autónoma, que financia hasta el 90 por 100 del coste; o sea, los vecinos de la localidad correspondiente más el 100 por 100 de los ciudadanos de la Comunidad Autónoma en que se ubica. ¿Quién aprueba diversos instrumentos de gestión y desarrollo del Plan? Los Alcaldes o el Pleno según el caso o las Juntas Locales de Gobierno por delegación; ¿por qué? porque así lo establece la Ley; ¿quién elabora y aprueba la Ley? ¿?
En otro orden de cosas, pese a lo que en un principio pudiera parecer, no nos dejemos engañar por la lógica delasemántica. Plan no tiene nada que ver con planificar, no es más que un mote. Tomemos en nuestras manos un Plan General de Ordenación Urbana (se recomienda haber ejercitado los músculos con anterioridad para levantarlo con cierta desenvoltura), leamos con atención todo los datos de partida y los objetivos estratégicos y operativos que contiene, levantemos la mirada, observemos nuestro entorno y saquemos conclusiones: "Todo parecido con la realidad es mera coincidencia".
Finalmente, para no cansarnos más (es el primer día) preguntemos a los miembros de la Corporación que han aprobado el Plan qué estrategias se han aprobado, qué objetivos se persiguen y cuál es su modelo de desarrollo urbano. "Todo parecido con la realiad es mera coincidencia y toda coincdencia entre dos concejales es pura chiripa".
Sin embargo el Plan se aprueba, aún siendo mediocre y sin saber muy ben lo que se quiere y luego se ejecuta otra cosa porque la Ley lo permite, la comunidad autónoma lo prueba o lo tolera y todos tan felices. Y si lo que se apureba no es legal, aplíquese la Ley al infractor y santas pascuas. Y si la justicia no funciona, los mismos que nos representan para que se cumplan las Leyes que aprueban en nuestro nombre, que hagan funcionar la Justicia que, por cierto, también se administra en nuestro nombre. Y si el castigo legalmente previsto es insuficiente, modifíquese la Ley e increméntese el castigo. Pero que no nos tomen el pelo diciendo que los van a expulsar del partido; de cuál, ¿del Madrid-Barça o del Villa Arriba-Villa Abajo?
Sobre estas cosas he escrito el siguiente soneto:
SONETO
Decadencia Qué funesta y repugnante decadencia alborea en este mundo fugitivo, cuando todo lo que es sucio “es relativo” y se adorna con guirnaldas la indecencia Renunciamos a vivir con transparencia, ocultando tras la lengua sin estribo que en el fondo carecemos de un motivo, de una luz que ilumine la existencia Caminamos sin retorno hacia la nada, detestamos los principios y valores y nos hiere la Verdad como una espada. Despreciamos con escarnio los honores y exclamamos: “¡pobre alma inmaculada!; la nobleza es blasón de perdedores”. *** Cómplices e irredentos pecadores soslayamos latrocinios y vilezas, disculpamos los abusos y bajezas alegando que otras cosas hay peores. Injusticias disfrazamos de favores, discurriendo mil y una sutilezas que socavan las escasas fortalezas donde moran del honor los defensores. Nos divierten los ardides y argucias de los pillos que se llevan lo que es nuestro y estrechamos sin rubor sus manos sucias. Aceptamos que nos mande algún cabestro titulado en engañifas y en astucias, fariseico rezador del “Padre Nuestro”. *** No vivamos siempre tras el burladero viendo cómo en nombre de la democracia medran pillos que ocasionan la desgracia del que cuida los principios con esmero Que adictivo más que droga es el dinero: se protegen a la sombra de una acacia, roban huevos y pollos con contumacia y al fin quieren ya todito el gallinero Descubramos al que roba con inquina, condenemos al amigo de lo ajeno y apliquémosle severa medicina Pertrechados con espíritu sereno procuremos la justicia en cada esquina, porque no lo que hacen muchos siempre es bueno.
-.-.-

HONOR E INTEGRIDAD POLITICA

10/22/2006

SALUDO

Tras haber dormido poco y reflexionado mucho he llegado a la conclusión de que es sumamente positivo, incluso necesario, compartir el pensamiento libremente ya que, paradójicamente, los foros y cauces formales de participación política se muestran tristemente ineficaces para la exposición e intercambio de ideas. Saludo a las mentes libres que sientan la imperiosa necesidad de expresarse y una decidida voluntad de que las cosas mejoren un poco.